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Echániz, chivo expiatorio de una sanidad agonizante


 echaniz cb538cf2Iñaki Echániz
ha sido elegido por propios y extraños para personalizar el malestar ante los recortes y penurias por los que pasa la sanidad regional y la mayoría de sus servicios sociales. Le ponen a parir los sindicatos médicos, los de enfermería, los camilleros, los sindicatos de clase y los gremiales, asociaciones de todo pelaje, los políticos de la oposición y los medios amigos. De casi todo lo que pasa la culpa la tiene Echániz, un tipo desabrido que utiliza las palabras al estilo de Clint Eastwood y su Mangum 44 en Harry el Sucio.

A Echániz le ha acusado Emiliano García Page de lo malo lo peor: De vivir en Madrid, y venirse a trabajar todos días a Toledo, porque se supone que al no dormir sobre sábanas castellano-manchegas se pierde contacto con la realidad regional. Si Echániz residiera en Guadalajara, en casa de sus padres, y se cruzara dos veces la comunidad madrileña para ir a la capital imperial, tardaría tres veces más, pero estaría más integrado en la sociedad castellano-manchega. Por lo que se ve. Y de paso se podría aprender el Quijote de memoria o la guía telefónica de Torrijos.

Me queda la duda de si Echániz va a pasar de la actual fase de muñeco pin-pan-pum a la de chivo expiatorio, lo que requeriría de su abandono en el desierto por la sacerdotisa Cospedal, sin agua y víveres, para ser devorado por las alimañas y los buitres, y purificar así los pecados de la sanidad regional. Que son más numerosos, claro, que los de María Magdalena.

Echániz heredó una sanidad en bancarrota en la que salvo pagar la nómina a los funcionarios, hacía meses que no se pagaba nada más. Se debía a las farmacias, a las ambulancias, a los de la eléctrica, a los proveedores de los dodotis, a los laboratorios y empresas privadas que tienen servicios concertados con la sanidad pública… Hasta el Lucero del Alba tenía allí facturas pendientes.

Coincidí con Echániz con motivo de una entrevista que le hice en el antiguo Canal 19, y al terminar le di cortésmente el pésame. Porque hay que tener los bemoles de Sergio Ramos, para dejar el cómodo asiento del Congreso (hubo otros que dieron calabazas a Cospedal y prefirieron esperar al gobierno de  Rajoy) y venirse al matadero de despiece en el que se ha convertido esa consejería. Recuerdo que hablamos del espectacular tijeretazo que le iban a endiñar a la sanidad regional cuando se tuvieran que acomodar  los presupuestos a los compromisos de deuda y déficit con la UE; y  le advertí de la que se iba a organizar, porque los ingresos se iban a desplomar en esta comunidad, para muchos años, por la dependencia que tiene su recaudación sobre la construcción y otros sectores cíclicos de la economía. Hasta le comenté que más nos valdría fusionarnos con Madrid, una comunidad de gran vitalidad y que podría hacer de locomotora regional, porque este modelo territorial cada vez es menos sostenible en regiones de las características de CLM.

No le dije que le iban a poner la cara como un mapa, porque en esta región no están acostumbrados a que los políticos les digan la verdad, y al que se sale de lo políticamente correcto lo tiran por Despeñaperros. Pero tampoco pensé que un político tan bregado como él  fuera a ser tan pardillo y llevara personalmente la munición al enemigo. Que es lo que hizo al hablar de que hay médicos que en algunos Centros de Atención Continuada se duermen en las guardias, porque debería saber que eso se traduciría en lo siguiente: “Los médicos de CLM duermen durante las guardias”.

De nada vale que en el contexto de la frase, lo que supongo pretendió decir Echániz es que en algunos Puntos de Atención Continuada (PAC), como tienen poco trabajo durante la noche, se pueden permitir el lujo de echar una cabecita. ¡Y es que no pasa nada porque un médico se vaya un ratito con Morfeo hasta que le llegue un paciente! Pero  también parece lógico que si no les queda otra que meter la tijera, porque hay que cumplir con unos objetivos de déficit que no ha puesto el deslenguado Echániz, sino Merkel, Draghi, Rehm y toda esa tropa, sean esos centros con menos trabajo nocturno los que reduzcan el horario de atención continuada (37 en total), sin que por ello se pueda colegir que se arruina la sanidad pública. Se reducen sus prestaciones, sí. Pero que tampoco vaya la consejería y sus portavoces por ahí vendiendo motos, y diciendo que se va a mejorar la calidad del servicio. Estamos hablando de mera supervivencia. ¡Y hay que reconocerlo! 

La puñetera verdad es que tanto la oposición como los medios de comunicación prefieren entretenerse con Echániz y sus excesos verbales, hasta el punto de que hasta los medios más próximos al PP le tachan de pirómano y provocador: “Parece evidente que hay un matiz provocador con frecuencia altanero en su actitud, ya que de lo contrario no se entiende que busque la confrontación de manera tan gratuita (…) Se comprende la petición en cascada de cese inmediato de un consejero pirómano que parece incapaz de explicar adecuadamente la política de su departamento” (eldigitalcastillalamancha.es)

La pregunta es obvia:¿Va a aguantar Cospedal con Echániz o le convertirá en un chivo expiatorio? Yo apuesto a que lo va a mantener, porque Echaniz no deja de ser el brazo ejecutor de una decisión disparatada, y que obliga a CLM a bajar el déficit heredado en 6 puntos en solo un ejercicio, porque así lo reclama Montoro y a Montoro se lo exije frau Merkel. Eso significa que hay que sacar a pasear el hacha del verdugo de Enrique VIII y meter (en teoría) una poda de 1.500 millones de euros, con lo que se aboca a que Echániz no pueda renovar el contrato a 767 interinos del sector de la sanidad, y que estos interinos están que fuman en pipa. Pero lo peor de todo es que este recorte brutal no tiene marcha atrás en mucho tiempo; y yo lo aviso.

A Echániz le podrán quemar en la hoguera de un auto de fe en la plaza de Zocodover, pero el problema no es que él vaya por ahí con la podadora rebanando cuellos de médicos y enfermeros, por diversión, sino que tiene que hacerlo para cuadrar las cuentas de una sanidad en bancarrota. ¿O es que alguien creía que se podía reducir el déficit, tal y como nos exigen en Bruselas, sin tocar la masa salarial del personal sanitario? De momento, las consecuencias son que a 767 interinos de hospitales de la región no les van a renovar el contrato, para ahorrar unos 60 millones de euros. Pero lo peor de todo es que si con estos recortes no fuera suficiente para enderezar la sanidad pública regional, ya no habrá más Echániz a quien echarle la culpa. Porque eso significará que la Autonomía habrá sido intervenida, y serán los cabezas de huevo de Bruselas los que digan dónde hay que meter la tijera. Y de los 145 centros permanentes que ha dejado Echániz, todavía podrían quedarse en la mitad.

Queridos amigos, esto es lo que hay, con independencia de que, como dice el nobel Paul Krugman, reducir el déficit hasta tal punto o en tal o cual periodo no debería ser una cuestión tan tajante. Pero lo está siendo.

Así que, para consolarnos, aticemos a Echániz hasta que hable alemán. Porque lo peor de esta tragedia financiera es que “las medidas de reducción del déficit son muy difíciles de cumplir”, y vuelvo a citar a Krugman. No olvidemos que el último presupuesto de Barreda tuvo una desviación de 1.545 millones de euros. Y teniendo en cuenta que el propio consejero de Economía, Arturo Romaní, asume que la economía de CLM caerá más del 2% en 2012, podría  ocurrir que a pesar de esta grandiosa poda a los presupuestos regionales haya grandes posibilidades de que vuelva a haber desviaciones en la liquidación del presupuesto y rebasemos ese 1,5% del déficit. ¿Qué pasaría entonces?

¿Echamos a Echániz o al siguiente chivo expiatorio que ponga Cospedal a la pira de la Inquisición toledana, o tal vez nos preguntemos qué tipo de sanidad nos podemos permitir en Castilla-La Mancha en un escenario prolongado de caída de la recaudación, y qué hacemos para arreglarlo? Me refiero, claro está, a reformas estructurales en el Estado de las Autonomías, que no se han hecho, no solo a recortes puntuales.

Lo admite más gente cada día. Ahora, Torres Dulce, el fiscal-general del Estado, dixit: “Un estado sin un núcleo importante en Justicia, Sanidad y Educación, difícilmente podrá funcionar”.

Bueno, sí, puede seguir funcionando. Pero cada vez peor.